El curso 2015-16 comenzó en la Zona de Zaragoza con la asamblea que se celebró en la casa de ejercicios de las Angélicas el fin de semana 3-4 de octubre.
Ya desde finales del curso pasado, el Consejo quería estimular la vida de la Zona, pues se observaba, por un lado, una escasa participación en algunos encuentros de Gran Fraternidad, y, por otro, la pérdida de riqueza en las reuniones de algunas fraternidades con pocos integrantes que además ya se conocen mucho entre sí.
Por ello, en la última reunión de responsables y el último encuentro de Gran Fraternidad antes del verano, se comenzó a gestar la propuesta que se planteó a la Zona en la asamblea.
Comenzamos el sábado por la mañana con una oración basada en la parábola de los talentos. Durante la misma, nos comprometimos a poner nuestros talentos al servicio de la comunidad, construyendo entre todos una casita de piezas de madera que ocupará un lugar destacado en los encuentros de Gran Fraternidad de todo el curso.
A continuación, el Consejo planteó una de las acciones previstas: formar parejas de fraternidades que celebren al menos tres encuentros a lo largo del curso. Por sorteo, se constituyeron las parejas que se simbolizaron mediante cintas de la Virgen del Pilar (una por fraternidad) atadas a cirios de colores (uno por pareja de fraternidades).
Asimismo, se nos hizo la propuesta de dar un hilo conductor a los encuentros de Gran Fraternidad. Teniendo en cuenta que las fraternidades vamos a caminar por parejas, como los discípulos de Emaús, este episodio del evangelio es el que va a dar contenido a los encuentros, siguiendo cuatro etapas: llamada, seguimiento, comunidad y misión.
Cada pareja de fraternidades se encargará de preparar una de estas etapas.
Después de la comida, comenzamos las actividades de la tarde con un juego que nos ayudara a vencer el sopor pospandrial, y que permitió establecer el orden para que cada pareja de fraternidades eligiera el encuentro de Zona que se compromete a preparar.
A continuación, nos reunimos los integrantes de cada pareja con objeto de conocer la situación de sus fraternidades y decidir fechas para los encuentros.
Terminamos la tarde con la exposición de lo que han dado de sí el curso pasado y cómo se plantean para éste dos actividades que cuentan con la entusiasta participación de varios fraternos de la Zona: el taller de Biblia y los Ejercicios en la vida diaria.
Después de un paseo crepuscular, cenamos, y unos cuantos nos quedamos a dormir en la casa.
A la mañana siguiente, se nos unieron varios fraternos que habían dormido en Zaragoza.
Después de una oración sobre el envío, el tesorero de Zona pasó a explicarnos la situación de las cuentas. Se debatieron los posibles fines a que dedicar algunas cantidades de dinero, teniendo en cuenta la celebración de la Asamblea de Provincia el próximo verano, y algunos posibles destinos para donativos.
A continuación, concretamos el calendario del curso y, por último, celebramos una eucaristía, a la que se unieron más fraternos que no habían podido acudir antes, así como las familias de otros.
Comimos y terminó esta Asamblea. Esperamos que el buen sabor de boca que ha dejado continúe a lo largo del curso y que las medidas que se han puesto en marcha den fruto.IMG_8775