Como todos los años, los días 7 y 8 del mes de diciembre son una fecha señalada en nuestro calendario como comunidad. En ellos celebramos la primera consagración y la consagración definitiva de miembros de nuestra familia. Y lo hacemos el mismo día que lo hicieron, hace aproximadamente 200 años, los primeros laicos marianista. Este año fueron diez los fraternos que se consagraban por primera vez y cuatro los fraternos que lo hacían definitivamente.

Como todos los años, los consagrados se confiaron para este paso al Espíritu Santo y a María, con una vigilia, abierta a comunidad parroquial, en la Parroquia Marianista San José Obrero de Burjassot. Esta vigilia fue preparada por los fraternos que iban a consagrarse por primera vez y la celebraron acompañados por los fraternos que al día siguiente se consagrarían definitivamente y gran parte de nuestra comunidad marianista de Valencia. La vigilia consistió en una oración estilo Taizé en la que se destacaron los distintos valores que encarna la figura de María y algunos pasajes importantes de su vida. Además, se buscó crear a través del canto un ambiente de oración que posibilitara un rato de oración personal con Dios y con María en los momentos de silencio. De esta forma, los futuros consagrados y todos los fraternos que los acompañaron pudieron disfrutar de un rato de oración y preparación para la celebración del día siguiente.

La celebración fue el día 8 por la mañana en el colegio, y consistió en una eucaristía presidida por Enrique Aguilera, Asesor de Provincia. El centro y protagonista fue el Espíritu Santo, que, a través de los gestos con los que los consagrados expresaban su voluntad sincera de seguir a Jesús con el espíritu de María, se hizo presente y se posó sobre cada uno de ellos, al igual que en Pentecostés. Un espíritu que les llenó de fuerzas y ánimo para cumplir esa nueva misión que asumieron de encarnar a Jesús en el mundo fijándose en María.

Es un motivo de alegría para la Fraternidades el poder seguir celebrando año tras año la consagración, tanto primera como definitiva, de fraternos de nuestra comunidad, y debemos dar gracias a Dios por ello, pues es una señal de la fuerza del Espíritu Santo, que está presente y mueve a nuestra comunidad.

 

Tags: , , , , , ,