Como es tradicional desde hace muchos años, el sábado anterior a Navidad (este año el 17 de diciembre) las Fraternidades de Vitoria nos hicimos presentes en la Fiesta prenavideña del programa Berakah. Este programa atiende desde la Unidad Pastoral del Casco Viejo a numerosas familias sin recursos, en su inmensa mayoría inmigrantes.

Este año asistieron a la Fiesta unos 130 niños de 3 a 12 años, todos ellos sin acompañantes adultos, y estuvimos 9 fraternos y algunos de nuestros hijos. El cometido de los voluntarios, entre los cuales nos encontrábamos, era recibir a los niños con un abrazo y una sonrisa, organizarles, amenizar la Fiesta, ayudar en la entrega de los regalos, y finalmente despedirles con otra sonrisa y un “hasta el año que viene”.

La Fiesta tuvo distintos momentos: video navideño con los “Payasos de la tele” (algunos podéis recordar viejos tiempos…) para templar los nervios y reírnos un rato juntos, baile de todos los niños con música de hip-hop (animados desde el escenario por nuestra voluntarias más bailonas), ensayo de la canción del Olentzero….. Pero el momento mágico que todos esperaban es cuando entró Olentzero, personaje que en el País Vasco se relaciona con la Navidad y la alegría de los niños, quien les repartió un regalito personalmente uno a uno. Para terminar, un chocolate caliente y algodón dulce, que la llegada de Jesús tiene que dejar buen sabor en todos los sentidos.

Los que estéis puestos en hebreo, sabréis que Berakah significa bendición / regalo, y sinceramente esta experiencia siempre es un regalo de sentido doble. Por una parte, para muchos de los niños es un regalo el sentirse por una tarde obsequiados, queridos y felices. Por otra, para los fraternos y voluntarios es un regalo el poder preparar la llegada de Jesús haciendo felices a tantos niños necesitados con los que nos cruzamos a diario sin apenas darnos cuenta.