El pasado sábado día 19 nos reunimos a las seis de la tarde un grupo de unas doce personas para pensar en nuestra comunidad y abrir un  camino al nuevo responsable que asuma este servicio a partir de curso que bien. Se había llamado a la asistencia asamblearia para preparar este cambio y esta decisión que nos afecta a todos, y, aún así, apenas acudimos un tercio de los que somos.

Primero hicimos un concurso sobre el ”Libro de Vida”(cortesía de la zona de Zaragoza, que ya la había hecho hace tiempo). Pero nuestro objetivo fue un poco distinto, buscamos recordar los aspectos más importantes sobre quiénes somo y qué nos constituye.

A partir de eso iniciamos un debate sobre cómo es la comunidad de Vitoria, dónde se sitúa y hacia dónde se dirige. Llegamos a la conclusión de que nos vamos languideciendo poco a poco, nos falta verdadero convencimiento de que formamos una comunidad y apostar por lo que nos une y nos alimenta.

Ese es el reto que nos espera si queremos acompañar al nuevo responsable en un servicio, una misión que nosotros le pedimos.