Es el segundo año que se organizan los Ejercicios Espirituales anualesIMG_9367 las fraternidades de Vitoria y de Zaragoza de forma conjunta en Huarte. Queremos expresar el apoyo a esta idea, ya que se cumplen los mismos objetivos pero de una forma más completa. Se convive, pero con más gente y con fraternos con los que tienes pocas oportunidades de hacerlo. La oración, también se ve enriquecida y se aprovechan mejor los recursos de los ponentes y para todos supone una inyección de ánimo tener las salas llenas.
Quiero añadir que ha habido otra agradable sorpresa este año y ha sido la presencia de jóvenes tanto de Vitoria como de Zaragoza. Ya sabemos, los jóvenes llaman a los jóvenes. Se nota que hay más esperanza flotando en el aire de la que ya suele haber.
Queremos agradecer a Javier Sanz sus aportaciones y la forma de organizarlas, nos han parecido muy acertadas. El enfoque ha sido proponer la oración personal, tras una breve motivación, para cada sesión.
Javier Sanz se ha centrado en la “Misericordia de Dios”. Queremos resaltar el comentario que ha hecho sobre la Misná y el Rib, dos tipos de juicios que aparecen en el Antiguo Testamento y que nos eran desconocidos, pero que a partir de ahora son importantes para entender el evangelio y la propia vivencia de la fe. En la Misná intervienen tres figuras, el acusador, el acusado y el juez. Al final de este juicio tiene lugar una sentencia por parte del juez. Mientras en el Rib sólo interviene el acusador y el acusado. El acusador no busca sentencia, por lo que no hay juez. El acusador ya ha perdonado y sólo busca el bien del acusado, que reconozca su culpa y que vuelva al buen camino. Esta es la actitud de Dios con nosotros. La parábola del hijo pródigo es un ejemplo perfecto de todo lo dicho, que también la trabajamos junto con el resto de parábolas de la misericordia, capítulo 15 de Lucas.
También señalar lo acertado que ha sido elegir la casa de Ejercicios de Huarte, donde las hermanas te hacen sentir como en casa de verdad.
Lo único malo de las convivencias es que nos tuvimos que volver antes de terminar el sábado, por obligaciones familiares y la vuelta fue complicada por culpa de la nieve.

Valentin y Rosa