Este fin de semana hemos disfrutado de los ejercicios con Eduardo Fernández-Mosocoso en Benaguacil. Nos ha hablado de la iglesia al estilo Mariano, y de los hombres y mujeres del Magníficat, siempre en camino.

Como siempre, Eduardo ha salpimentado sus charlas con anécdotas curiosas y entrañables de su vida, videos, canciones y hasta una jota aragonesa. Consiguiendo que resultase fácil llegar al corazón y expresar inquietudes, penas y alegrías.

Es difícil recoger en unas pocas palabras tantas vivencias concentradas en tan poco tiempo. Y además, rodeados de un entorno tan acogedor y evocador. Por ello, me voy a limitar a trasladaros una pequeña muestra de los comentarios de la puesta en común. Espero haceros llegar una pizca de lo que allí hemos vivido:

“En la ternura maternal de María, somos capaces de concebir a Cristo y entregarlo a los demás”. “Con María miro a Jesús y digo otra vez que sí”. “En la Biblia está escrito no tengáis miedo 365 veces, una para cada día del año”. “Dios comparte y acompaña nuestro sufrimiento”. “El futuro está por hacer, no me acomodo”. “Honrar la vida”. “Aunque tú no creas en Dios, Dios sí cree en ti, el buscará tus caminos”. “Pobre: el que es libre porque se vació de cosas para poder llenarse”. “Amar no es mirarse el uno al otro, es avanzar juntos hacia una misma dirección”. “La alegría de sentirse querido gratuitamente”.

Darle las gracias a Eduardo que nos ha despedido con estas palabras: “Cuando uno da, se lleva más. Recupera aquello que ya sabía y creía”.

Ejercicios Espirituales  Benaguacil