Encuentro Zona Enero 5Con el lema ‘Sal de tu tierra’, se reunieron el sábado 17 de enero en el salón de actos del Colegio de El Pilar de Valencia un grupo de personas normales para dar testimonio, a más personas normales, de cómo la misión compensa con felicidad, conocimiento de uno mismo y crecimiento en la fe.

Casi sin esperarlo los asistentes derramaron alguna lágrima furtiva y vieron cómo se les encogía el corazón por el testimonio de Rafa y Blanca. A esta pareja la misión les “salió al camino” con la oportunidad de acoger a una niña con una enfermedad rara y abandonada en un hospital, que se sumaba así a una familia compuesta ya por tres hermanas. A pesar de las las dudas, los miedos iniciales y dificultades posteriores, ambos se mostraron felices de una decisión que les ha cambiado la vida.

   Gracias al trabajo de la Comisión de Misión, los fraternos pudieron también disfrutar de la experiencia de Paco y Mari Herma, que aportan su granito de arena en Burjassot. Allí dedican parte de su tiempo para dar clase de español una hora a la semana.

   Con sus hijos ya criados, con una vida asentada y relativamente cómoda, Paco decidió “desinstalarse”. Mari Herma, reacia en principio, decidió un buen día acompañar a Paco y ahora asegura que está “enganchada” a la misión, que no se circunscribe sólo a un tiempo concreto, sino que se “acaba implicando” en todos los aspectos vitales.

   Monitoras de Xaire, su misión es casi diaria por el trabajo que conlleva la educación y acompañamiento en este movimiento juvenil: María y Ana decidieron dedicar un tiempo en verano a los más desfavorecidos en India. Dieron de esta manera el paso a la aventura misionera fuera de su entorno y vivieron así una “experiencia indescriptible desde el minuto uno”, superando las dificultades que supone ahorrar, convencer a sus padres y organizar un viaje de estas características. El esfuerzo les mereció la pena.

   Finalmente, se contó con la presencia de Gigi, un misionero Javeriano italiano que ha pasado 21 años en África (Camerún, Chad, Burundi). Con la facilidad de palabra que da la experiencia, expuso cómo la misión es fuente de transmisión divina y crea otros misioneros. Insistió en que no son superhérores, sino personas que responden a la llamada de Dios y eso le ha “convertido” y “cambiado”.

   Durante más de una hora, estas personas dieron testimonio de sus motivaciones, experiencias, las barreras que han roto, las excusas que han dejado atrás, los pasos dados, y la felicidad alcanzada porque un día dijeron sí a la llamada de Dios para dejar su tierra. Diferentes realidades y momentos vitales, y una pregunta al final: ¿Qué puedo hacer yo?

Encuentro Zona Enero 1 Encuentro Zona Enero 2 Encuentro Zona Enero 3

 

Tags: , , , , , , , ,