Ya son varios cursos seguidos en los que la “Semana Solidaria” del Colegio Marianista de Vitoria se ha convertido en un momento de convivencia y de unión entre los diferentes estamentos que componen la comunidad colegial. Implicar a los profesores, a los padres, a Elkarbidea, a Acción Marianista y a la Familia Marianista (Religiosos y Laicos) ha hecho que la ilusión por lograr nuestro objetivo sea una meta compartida que nos hace sentir vivo el espíritu marianista.

Este año, todo lo recaudado va dirigido a Ranchi, en India, donde las Hermanas Marianistas gestionan los centros REDS, que son pequeñas construcciones para dar protección y acceso a la educación básica a niños de la calle. También les prestan cuidados médicos básicos y es en este aspecto en el que nos hemos centrado este curso, en colaborar con el dispensario médico.

El pasado viernes 11 de marzo, llevamos a cabo, dentro de las diversas actividades de la Semana Solidaria, el “pintxo-pote solidario”. Para los que no sois de Vitoria os explicaré que el pintxo-pote fue una iniciativa que tuvieron hace unos años los hosteleros para animar el ambiente los jueves por la noche y su éxito radicó en que se ofrecía una copa de vino y un pintxo por el módico precio de 1€. Esta iniciativa hostelera se ha convertido en una tradición en Vitoria por lo que desde la comunidad colegial se pensó que también nosotros podíamos hacer nuestro propio “pintxo-pote” pero con un trasfondo solidario. Esta ha sido la cuarta “edición” y no sólo está muy asentada sino que cada año mejoramos un poco más. ¿Cómo lo hemos hecho esta vez?… pues en el polideportivo del colegio, mientras se sucedían diversas actuaciones, habían 5 puestos que ofrecían sus viandas a los asistentes: Elkarbidea con sus pintxos de tortilla, los profesores haciendo perritos calientes, AM con pintxos de croquetas, los padres con un riquísimo chorizo a la sidra y nosotros, la Familia Marianista en Vitoria nos atrevimos con una paella al más estilo valenciano. No en vano, teníamos a los mejores chefs posibles (con el permiso de Paco Sales): Richi Donet y Javi Sanz. Mientras ellos nos dirigían con acierto, nosotros intentábamos estar a su altura ejerciendo de valiosos pinches. Quedó fiel testimonio de todo el proceso gracias al extenso reportaje gráfico que Richi realizó valiéndose de un “palo” selfie pudiendo así ser juez y parte. Es de justicia reconocer que el éxito de la paella fue rotundo y que nuestro puesto, el de FAMILIA MARIANISTA, estuvo muy concurrido. Y en el fondo lo más bonito es eso, que juntos, en Familia, Religiosos y Laicos, estuvimos una vez más unidos con un mismo fin: llevar nuestro carisma en cada cosa que hacemos.

Nos sentimos felices porque el doble objetivo se ha cumplido: se ha recaudado una cantidad importante para el proyecto, pero además, hemos vivido una jornada en comunidad fieles a nuestro lema: CONTIGO + SOMOS FAMILIA.

Ya queda menos para el próximo pintxo-pote. Estáis invitados

Larraitz Esnal

Fraternidad Virgen del Encuentro

 

marzo 2