Queridos todos y todas:

Desde las Fraternidades Marianistas de la Provincia de Zaragoza, os queremos desear una muy FELIZ NAVIDAD.

Parece inevitable en estas fechas, hacer balance de todo lo acontecido en este año y así ser conscientes con agradecimiento de todo lo que hemos compartido durante estos últimos 12 meses.

Cada una de las reuniones de nuestras comunidades, los encuentros provinciales, las oraciones y celebraciones, los consejos, las reuniones de preparación, los procesos de formación, los momentos compartidos con la Familia Marianista, nuestros proyectos dentro y fuera de las Fraternidades, nuestras familias, nuestros amigos y nuestros compañeros de trabajo y estudios…

Y en medio de todo ello: “Dios vuelve a nacer para recordarnos que la Buena Noticia, sigue presente y viva para alumbrar al mundo”.

Nuestras comunidades, siempre en camino, y siempre buscando anunciar el Evangelio, especialmente en los lugares donde de forma especial, hace falta un poco más de luz, un poco más de calor, un poco más de humanidad.

Es cierto que celebramos ahora la Navidad de una forma especial. Sin embargo, la Navidad va sucediendo día tras día durante los 365 días del año…

Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma. El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida. Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida. La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir. Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad. Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor. La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quién. La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti. El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano. La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos. La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras. La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado. Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo… (Papa Francisco).

Con los mejores deseos para esta celebración de la Navidad, para que día a día la sigamos haciendo presente con nuestra vida. Que como María, que aceptó colaborar en los planes de Dios de manera consciente y comprometida, nos convirtamos en profetas del anuncio salvador de Dios.

Irene Miñón – Responsable Provincial Fraternidades Marianistas de la Provincia de Zaragoza

FELIZ NAVIDAD 2014