Todas las zonas tenemos una celebración especial que nos une, el día del Padre Chaminade. En Vitoria es además fecha especial porque celebramos las Consagraciones a María de la zona.

El día anterior a las consagraciones tenemos un retiro de preparación, que este año ha sido compartido con los religiosos de la zona, que nos han acogido en su capilla para tener este recogimiento especial. En una celebración muy tranquila y cuidada, emulamos lo acontecido en las bodas de Caná y hubo transformación de agua en vino.

Como viene siendo habitual en los últimos años, la celebración de las Consagraciones a María fue realizada en la Eucaristía dominical del colegio para hacer participe al resto de la comunidad colegial de este momento tan nuestro de las fraternidades.

Fue una celebración muy vivida por todos los miembros de fratenidades y familias. Tuvimos hasta la visita del “mismísimo Padre Chaminade” para hablar a los más pequeños. Terminamos la jornada compartiendo un picoteo que se convirtió en comida en un gran ambiente.