Este sábado hemos compartido en Eguino un encuentro en Familia con el que tradicionalmente damos el pistoletazo de salida al nuevo curso en las Fraternidades de Vitoria. Ha sido un día especial de convivencia en el que, bien dirigidos y animados por nuestra responsable Gema y con un tiempo maravilloso, hemos sentado las bases de lo que iremos haciendo a lo largo de este nuevo curso.

Este encuentro no hubiera sido posible sin la presencia de nuestro Padre, a quien no cuesta nada ver en la disponibilidad, el cariño y la voz de cada uno de los miembros de esta pequeña gran Familia. Pero a quien esta vez pudimos ver también en Esther, una mujer de 62 años del este de Francia que apareció desviada de su ruta del “Camino Ignaciano” pidiendo un sitio para comer y dormir.

Compartimos con ella la comida mientras le buscamos un sitio para dormir que estuviera en su ruta de camino y me dejó unas palabras que quería compartir con vosotros y con las que ella se disponía a continuar su peregrinaje en un Camino todavía no muy accesible en infraestructuras en su recorrido por Álava: “Marcharé en camino y confiaré en el Señor. Que Él disponga…”
Que estas palabras se transformen en un sentimiento que cale bien hondo dentro de nuestras vidas y nos dé valor en nuestro caminar.
Un abrazo

Xabier Fz. de Romarategui