El pasado 10 de enero, justamente en el aniversario de los 187 años de la muerte de Adela de Trenquelléon (fundadora de las «Hijas de María»), las comunidades de religiosas y religiosos marianistas y los miembros de las distintas fraternidades de Zaragoza, culminamos la celebración de la Navidad con un encuentro de familia para rezar y dar gracias al Señor por la felicidad de compartir el carisma que nos trasmitió el Padre Chaminade. Además, la asistencia fue especialmente nutrida, puesto que se unieron a nosotros todos los responsables que habían acudido a nuestra ciudad con motivo de la primera reunión del Consejo Provincial de las Fraternidades Marianistas en este recién estrenado 2015. La cita fue en el colegio Santa María del Pilar a las 19:00 h.

En esta ocasión, el responsable de la dinámica del encuentro fue Lorenzo Amigo, quien escogió como tema central de su disertación el de la FAMILIA. En ella nos comentó las principales reflexiones surgidas en la asamblea extraordinaria del Sínodo de la Familia, que ha sido convocado por el Papa Francisco en octubre de 2014 y que culminará con una asamblea general en octubre de este año, y los retos a los que se enfrenta nuestra iglesia –a los que nos enfrentamos todos– a la hora de debatir, siempre a la luz del Evangelio, sobre esta institución tradicionalmente fundamentada en el matrimonio entre hombre y mujer. Esta presentación por parte de Lorenzo Amigo sirvió de acicate para que, divididos en diferentes grupos, dialogáramos sobre los aspectos más llamativos de los que nos había hablado, reflexionáramos sobre los asuntos relacionados con la familia que están necesitados de una respuesta más urgente por parte del Sínodo, y compartiéramos nuestra experiencia a la hora de vivir el matrimonio como un “camino de maduración” (tomando las palabras del propio Sínodo).

Tras este rato de diálogo dinámico y muy enriquecedor, pasamos al oratorio, donde tuvimos un momento de oración, que comenzó con la lectura las palabras que el Papa Francisco pronunció en la vigilia de oración celebrada en la plaza de San Pedro el sábado 4 de octubre de 2014 como preparación al Sínodo de la Familia, palabras en las que el Papa evocó de manera sencilla y concreta la centralidad de la experiencia familiar en la vida de todos. El encargado de dirigir esta oración fue Valentín Pérez (de la Fraternidad Santa Cruz), quien nos recordó la importancia de mirar a los demás tal y como Jesús miró a los hombres y mujeres de su tiempo: con AMOR y TERNURA.

Ha sido una manera muy especial de comenzar el año, viviendo de nuevo la dicha de pertenecer a la familia marianista y haciéndolo, en esta oportunidad, con fraternos procedentes de San Sebastián, Vitoria, Valencia Barcelona y Almería.

Javier Giralt Latorre (Shemá)IMG-20150110-WA0002