Fin de curso y las fraters de Vitoria nos vamos de peregrinación al santuario de Nuestra Señora de Estibaliz. Se está convirtiendo en una tradición que repetimos año tras año pero en esta ocasión es especial porque nos sumamos a la convocatoria que se ha hecho con motivo del 125 aniversario del colegio en Vitoria. Así que vamos toda la familia colegial junta. Toda. No faltaba nadie: alumnos, padres, profesores, religiosos y fraternos. Todos juntos caminando para llevarle un ramo de flores a la Virgen. Hizo un día estupendo y lo aprovechamos bien: charlamos, repasamos el curso, preparamos el siguiente, a ratos disfrutamos del paisaje en silencio, con Jesús, con María… Fuimos llegando poco a poco, con alegría y escalonadamente, como pasa en las peregrinaciones.  La reagrupación la hicimos alrededor de un refresco y un choripan (o dos). Una vez finalizada la reagrupación, y los choripanes, celebramos una bonita eucaristía de familia que terminamos con la ofrenda de flores a los pies de la Virgen dentro de la basílica. Y como todo no iba a ser andar y ofrecer flores acabamos todos juntos alrededor de una gran mesa compartiendo nuestras tortillas de patatas y nuestros filetes empanados, manteniendo el ambiente de familia y dejando sin existencias a la furgoneta de Helados Plaza que nos hizo el favor de acercarse hasta Estibaliz para endulzarnos el postre con unos helados. Un bonito domingo que esperamos repetir. Y lo contaremos el año que viene.

Estibaliz 1