El pasado 14 de noviembre nos reunimos en la zona de Vitoria para retomar la reflexión sobre la Comunidad Madeleine, para perfilar nuestra comunidad y acomodarla a las necesidades y peculiaridades que definen a la comunidad Madeleine.

Para ello partimos de los documentos que los religiosos han elaborado sobre esta opción misionera, para acabar centrándonos en la propuesta para Vitoria que se elaboró como parte del Plan Pastoral Colegial de la mano de Paco Sales.

Como conclusiones concretamos tres aspectos: qué rasgos tiene la comunidad Madeleine, qué puntos fuertes tenemos las FFMM de Vitoria para ello y qué podemos aportar específicamente.

En primer lugar extrajimos los rasgos específicos de la comunidad Madeleine:

  • Cristo nos convoca a vivir la fe.
  • A esa convocatoria se responde con intensidad, es una pertenencia vital que lleva a la participación.
  • Esto lleva a cuidar las celebraciones, especialmente la celebración dominical.
  • La apertura lleva a atraer a quienes se acercan porque se sienten acogidos, cómodos.
  • Es una comunidad donde el trato individual es fundamental.
  • Es una comunidad al alcance de cualquiera.
  • Se comparte el carisma y los carismas.
  • La alegría, el cariño y la cercanía son algo patente y evidente.

En segundo lugar revisamos los puntos las fortalezas de las FFMM :

  • Somos un grupo pequeño, pero vivo y preparado, con capacidad para hacer.
  • Somos grupos-familias.
  • Estamos presentes, se nos ve.
  • Tenemos mucha experiencia que compartir.
  • Tenemos un compromiso de fe, un sentido de pertenencia.
  • Somos una comunidad con gran vivencia de fe.
  • Estamos en muchas cosas, en misión.

Por último concretamos qué´ podemos aportar de manera específicas FFMM de Vitoria a esta nuestra comunidad Madeleine:

  • Proximidad vital hacia la comunidad colegial, diversidad que se aporta a la comunidad como laicos y padres.
  • Somos presencia en otros sitios fuera del ámbito colegial.
  • Animación y participación activa en las celebraciones litúrgicas, grupo de liturgia.

Ahora sólo nos queda trasladarlo al Consejo de Familia y poner nuestra esencia misionera en camino para que vaya cuajando la comunidad Madeleine en Vitoria.