Como marianistas, tenemos un especial vínculo con nuestra Madre. Un vínculo que nos define, nos ilumina y nos ofrece un camino para estar cada vez más cerca de Jesús.
Según el Papa Francisco: “Una madre cuida a los hijos para que crezcan más y más, crezcan fuertes, capaces de asumir responsabilidades, de asumir compromisos en la vida; una madre ayuda a crecer a sus hijos en la fe y a no ceder a la tentación de ser personas que viven de una manera  superficial; una madre educa a sus hijos para afrontar también las dificultades de la vida; una  madre lleva al hijo no siempre sobre el camino “seguro”, porque de esta manera no podrá crecer; una madre ayuda a tomar decisiones definitivas con libertad; una madre ha vivido momentos difíciles en su vida, y por eso, permanecerá cerca de nosotros para que nunca perdamos el valor ante nuestra debilidad, ante nuestros errores… Así es María, nuestra madre, quien nos da la fuerza y nos muestra el camino de su Hijo…”

“Su llama, pequeña pero clara, estuvo encendida hasta el alba de la Resurrección”

Fraternidades Marianistas de  la Provincia de Zaragoza

ppVirgenMaria-300x170